Christophe Claret

«UN ROYAUME DE MÉCANIQUE»

Profesiones ejercidas dentro de la Manufactura

Christophe Claret es muy perfeccionista. Por eso, le encanta citar a Leonardo da Vinci: «Los detalles logran la perfección, pero la perfección no es un detalle». Este lema es también el del personal que trabaja en la Manufactura. Todos han sido seleccionados entre los mejores artesanos y trabajadores de la región para desplegar su excelencia.

Cada paso, en cada taller, implica un reto nuevo. El control de calidad está omnipresente. Las principales profesiones relojeras están presentes en Christophe Claret.

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  • Producción

    Christophe Claret cuenta con instalaciones industriales de alta tecnología. Durante años se han realizado cuantiosas inversiones para adquirir y modernizar las herramientas. Estas se desarrollan normalmente en asociación con ingenieros mecánicos de diseño. El objetivo de estos esfuerzos es siempre el mismo: lograr una mayor calidad de mecanizado y la máxima precisión de los componentes del reloj. Christophe Claret se embarca en la precisión extrema con el mecanizado de piezas hasta el último micrón e incluso con estándares nanométricos. Para superar los límites de lo que se considera posible, la empresa ha continuado innovando, observando de cerca lo que se hace en otros campos como los automóviles y la aviación para sacar lo mejor de ellos. La elección de los mecanismos de última tecnología 

  • Talla

    En relojería, la talla es la operación que consiste en perfilar las ruedas y los piñones. En la actualidad, se realiza en máquinas complejas informatizadas y con control numérico, como algunos de los ejemplares de primera creados por el propio Christophe Claret. En este campo, debido a las demandas y tolerancias que impone la Manufactura, es imprescindible esculpir el metal con los máximos estándares de precisión. 

  • Temple

    Aunque la Manufactura Claret está lejos de ser la fragua de Vulcano, está plenamente cualificada para procesar metales. El temple es una de las operaciones que sirven para modificar el estado molecular y la estructura de los metales empleados, calentándolos y enfriándolos con mayor o menor rapidez en función de la temperatura a la que se someten. El temple se emplea sobre todo en piezas de acero para aumentar su solidez y resistencia.

  • Biselado

    Incluso la máquina más potente no es nada sin el trabajo de los artesanos. En Christophe Claret, la diferencia radica en la experiencia. Al final del día, siempre es la mano de obra la que interviene, como ocurre en las meticulosas operaciones de biselado. El objeto del bisel es destacar la belleza de la pieza resaltando sus bordes para eliminar las huellas del mecanizado y aumentar el ángulo manualmente con una pequeña lima y un pulidor para suavizarlo, además de una muela abrasiva de madera para pulirlo con objeto de aportarle un ligero brillo a las diferentes superficies, para jugar con la luz y los reflejos brillantes en el corazón del movimiento. 

  • Perlado

    El perlado también se conoce como «stippling» y es una de las decoraciones insignia de los relojes de alta gama. Está compuesto por círculos concéntricos cercanos o sobrepuestos. Esta técnica se emplea para adornar puentes, platinas, fondos y esferas. Se emplea con una máquina pequeña guiada a mano para realizar un trabajo extremadamente meticuloso: se coloca una almohadilla abrasiva en la máquina de perlado. Se baja normalmente para marcar la superficie de la pieza con pequeños círculos, girando gradualmente el apoyo que lleva la placa para moldear el dibujo.

  • CÔTES DE GENÈVE

    Este tipo de decoración se reserva generalmente a la superficie visible de los puentes. Los Côtes de Genève no son, de hecho, compatibles con las superficies funcionales, debido a la cantidad de material que se retira. Aunque hay máquinas semiautomáticas que pueden crear rápidamente Côtes de Genève, no son la elección de Christophe Claret. De nuevo, es la mano de obra y su experiencia la que aporta a la decoración un toque incomparablemente personal. 

  • Pulido especular 

    El pulido especular se realiza en una placa de zinc y estaño con un polvo de pulido de diamante. El relojero realiza esta operación, que puede durar entre un cuarto de hora y cinco horas en función de diferentes parámetros como el clima, la humedad del aire y el posible polvo que se mezcla en el proceso de pulido estropeándolo. Entre las denominadas tareas de acabado, el pulido ofrece el máximo esplendor a cada modelo. Este proceso resalta la verdadera esencial de la materia prima. Como explica Christophe Claret. «Sirve para combinar la alta calidad intrínseca de la pieza con su belleza. «Es el arte y la forma en que se destacan las cualidades de los componentes desarrollados y producidos».

  • Taller de relojería

    Todas las piezas se han desarrollado, producido y elaborado conforme a los máximos estándares relojeros de Christophe Claret. Ahora llega el momento de organizar la coreografía del tiempo y de dar a luz a los mejores mecanismos. Bienvenido al mundo de los relojeros, los acróbatas que juegan con pinzas y destornilladores para ensamblar con paciencia los calibres más complejos. En Christophe Claret, cada movimiento lo ensambla un solo relojero, para garantizar que esté al mando de todo el proceso, desde la recepción de los componentes hasta los controles finales. En este momento, al final del largo proceso, comienza a latir el corazón de la pieza Christophe Claret. 

  • La fabrication

    1
  • Le taillage

    3
  • Le trempe

    4
  • L'anglage

    5
  • Le perlage

    6
  • Côte de Genève

    7
  • Le polissage

    8
  • L'horloger

    9